lunes, 9 de enero de 2012

EE.UU. de América, una «dictadura democrática» en camino hacia un estado totalitario militar




La escalada de leyes reaccionarias en los Estados Unidos señala el fin del régimen democrático en la gran República
La escalada de leyes reaccionarias en los Estados Unidos señala el fin del régimen democrático en la gran República
Caracas, 8 ene. 2012, Tribuna Popular TP.- El  pasado 31 de diciembre el Presidente Barack Obama ofreció al  pueblo  norteamericano un  presente envenenado para 2012: la promulgación de la  llamada Ley de Autorización de la Defensa Nacional.

La degradación del régimen se acentúa de año en año.  La fascistización de las Fuerzas Armadas en las guerras imperiales es hoy inocultable.

El  discurso que pronunció para justificar  su gesto fue un modelo de hipocresía.
El Presidente declaró discordar de algunos párrafos de la ley. Siendo así, podría haberla  vetado,  o podría haber devuelto el  texto con sus sugerencias. Pero no lo hizo.
El  día 24 de enero, el  Senado va a votar un proyecto, el SOPA, que autoriza a la Secretaría de Justicia a incriminar a  cualquier Web cuyo contenido sea considerado ilegal o peligroso por el gobierno de los Estados Unidos.  De acuerdo con el texto en debate, la simple colocación  de un artículo en una  red social puede motivar la intervención de la Justicia de Washington.
La iniciativa ya fue  definida por algunos medios como un terremoto político.
El pánico que provocó  fue tal  que la Netcoalition.com  -alianza que agrupa gigantes digitales como Facebook, Twitter, Google, Yahoo, AOL y Amazon- admite que llevará a cabo un «apagón colectivo» durante horas si el  Congreso aprueba el proyecto.
La ley, teóricamente motivada por la necesidad de combatir la piratería digital, será de aplicación mundial. En  otras palabras, si una  Web europea, asiática o africana publica algo que las autoridades norteamericanas consideren «peligroso» puede ser bloqueada en los Estados Unidos  por decisión de la justicia de Obama.
Despojada de la retórica que la envuelve, la Ley de Autorización de la Seguridad Nacional, ahora vigente, en la práctica revoca la bicentenaria Constitución  del país.
Afirma Obama que la «amenaza de Al Qaeda a la Seguridad de la patria» justificó la iniciativa que elimina libertades fundamentales. A partir de ahora, cualquier ciudadano sobre el cual pese la simple sospecha de conexiones con «el terrorismo» puede ser apresado por tiempo ilimitado. Y eventualmente sometido a tortura en el ámbito de otra ley aprobada por el Congreso.
Comentando la decisión gravísima del Presidente, Michel Chossudovsky recuerda que la misma le trae a la  memoria el decreto de Hitler para «la Protección del Pueblo y del Estado» firmado  por el mariscal Hindenburg  en 1933 después del  incendio del Reichstag.
La escalada de leyes reaccionarias en los Estados Unidos señala el fin del régimen democrático en la gran República.
El  discurso mediante el cual  Obama justificó hace días el presupuesto de Defensa, vino a  confirmar el creciente protagonismo del Pentágono – ahora dirigido por Panetta, el ex director de la CIA – en la definición de la estrategia de dominación  planetaria de los Estados Unidos. Al esclarecer que la prioridad es ahora Asia, el Presidente  afirmó enfáticamente que los Estados Unidos son y serán la primera potencia militar del mundo. Recordó lo obvio. El presupuesto de Defensa norteamericano supera la suma de los diez mayores que le siguen.
La degradación del régimen se acentúa de año en año.  La fascistización de las Fuerzas Armadas en las guerras imperiales es hoy inocultable.
Comentando esa evolución, respetados observadores internacionales, algunos de ellos norteamericanos, definen a los Estados Unidos en este inicio del tercer milenio como «dictadura democrática.»
Chossudovsky va más lejos; enuncia una evidencia dolorosa cuando escribe  que en los Estados Unidos se acentúa la tendencia hacia  «un Estado totalitario militar con ropaje civil».
Desmontarles la fachada es una exigencia para cuantos identifican en el imperialismo una amenaza a la  propia continuidad de la vida. Tarea difícil, pero indispensable.
Significativamente, las leyes fascistizantes comentadas en este artículo pasarán casi desapercibidas en Portugal. Los analistas al  servicio de la burguesía y los medios llamados  de referencia ignorarán el tema, en franca  demostración del vasallaje neocolonial de la escoria humana que oprime y humilla a Portugal.
Vila Nova de Gaia,  enero  de 2012

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